viernes, 30 de enero de 2009

UNA HISTORIA DE AMOR INCONDICIONAL














Periódico Primera Hora
Historia de amor incondicional

Ana Julia de Jesús y Héctor Luis Rivero tuvieron un emocionante primer encuentro luego de estar conociéndose a través del ciberespacio. (Primera Hora / Teresa Canino Rivera)
martes, 24 de junio de 2008
Leysa Caro González / Primera Hora

Ante la mirada de muchos, su amor era un imposible. Ella era paciente de distrofia muscular desde los nueve meses de edad. Él era un hombre independiente capaz de sostenerse por sí solo.
Ella vivía en Ceiba con sus abuelos. Él se había mudado para Michigan buscando nuevos bríos.
Hasta que un día, ellos sostienen que por destino divino, sus vidas se encontraron por casualidad en el ciberespacio tras ella haber colocado un “clasificado” sobre su interés de hacer amistades nuevas. Un año y medio después unieron sus vidas en matrimonio.
Hoy, Ana Julia de Jesús, también paciente de escoliosis, y Héctor Luis Rivero celebran ocho años de compartir sus vidas. Aseguran estar felizmente casados y más que listos para afrontar los nuevos tropiezos que les depara el destino.
Ayer, la pareja recordó junto a PRIMERA HORA el momento en que se conocieron, la primera vez que se vieron, la proposición de matrimonio y los escollos que les ha presentado el destino durante sus ocho años de unión.
“Son ocho años, todos tenemos un carácter y yo sé que el mío es un poco fuerte también, pero gracias a Dios nos hemos acoplado muy bien, nos entendemos muy bien y nos hemos aceptado”, reflexionó Julie, como le dicen de cariño sus familiares.
Se comprometieron el 1 de enero de 2000 y el 24 de junio de ese mismo año se casaron en una capilla católica del pueblo de Ceiba.
El primer encuentro entre ellos ocurrió a casi un año de haber comenzado a conocerse, para una celebración de San Valentín. Durante ese lapso de tiempo se mantuvieron en contacto por e-mail y llamadas telefónicas..
“Fue bien emocionante, me encantó. Él llegó bien chulito, me trajo un ramo de rosas y me abrazó... me encantó, me cautivó”, recordó Julie sobre ese primer encuentro en el aeropuerto con su ahora marido.
Para Héctor, se trató “de algo nuevo”, porque aunque sabía de la condición de su esposa, fue en ese momento que conoció en detalle cada una de las limitaciones físicas de ésta.
“Aunque siempre entre nosotros hubo una fuerza que nos unía más y más... Ella me inspiraba, además de su dulzura, su simpatía y su alegría”, dijo Héctor sobre esas cualidades que lo motivaron a no darse por vencido a pesar de que, admite, sintió temor.
“La misma alegría de estar con ella me dio la fuerza para seguir adelante... Mi lema es qué vas a hacer con lo que tienes hoy, a quién vas a ayudar... en mi caso la ayudo a ella”, indicó.
El amor entre esta pareja es evidente. Están juntos 24 horas al día, siete días a la semana. En ocho años han dormido separados una sola noche y fue porque Julie estaba recluida.
Mientras conversan no se quitan la mirada uno del otro. En momentos entrelazan sus manos y se dan una sonrisa cual cómplices de travesuras.
Julie, de 44 años, está más que segura que nunca de que Héctor es el amor de su vida. Los gestos, detalles y el amor incondicional que éste le ha demostrado en estos años, así lo evidencian.
Héctor es el que hace todo en la casa. De hecho, entre risas él dice que es “amo de casa y escritor”. Se encarga de la limpieza, de cocinar y de lavar ropa. La decoración del hogar es responsabilidad de ambos. Él coloca los cuadros, pero ella los escoge, comentó entre risas el hombre.
También es el encargado de bañarla, de desenredarle el cabello y vestirla, tarea que, admite, es una de las más difíciles. Como la distrofia muscular es una condición degenerativa, Julie no puede hacer fuerzas con sus manos.
Debido a la condición física de Julie y a que Héctor también está pensionado, la pareja decidió que no tendrían hijos, a pesar de que físicamente estaban aptos.
Superan prejuicios
Las miradas y comentarios de otros ante la noticia de que unirían sus vidas fue básicamente la primera barrera que tuvo que afrontar la pareja.
No sólo estaban los prejuicios que conllevaba el hecho de que ella fuera paciente de distrofia muscular, sino también el que se hubieran conocido a través de la red.
Julie admite que su familia tomó la noticia del matrimonio con cierta suspicacia. Sin embargo, para ella era totalmente comprensible, ya que el tiempo que éstos compartieron con Héctor antes de comprometerse fue corto.
“Tuvimos muchos temores y pasamos muchos problemas. Ésa es la parte que no se ve, pero a pesar de todo eso seguimos adelante”, dijo Héctor, de 54 años.
También han afrontado las complicaciones de las limitaciones estructurales que cada día tienen que pasar las personas con impedimentos en el país.
Debido a estas barreras arquitectónicas las actividades recreativas que han podido realizar en pareja se ven reducidas. Por ahora Héctor se encarga de hacer realidad cada uno de los sueños de Julie y, si no puede hacerlo por sí solo, busca la ayuda de terceros.




Comentarios
Mostrando 1-17
Es una bella historia de amor y hay q dar gracias a Dios de que todavia el amor se deje sentir... Sigan asia delante y que Dios los colme de ricas y abundantes bendiciones... Y que viva el amor...tu_nena 24-Junio-2008
por fin una noticia ke vale la pena.... deberian llenar el periodico de este tipo de noticias y aportaran un granito de arena para ir cambiando el pensar de este pueblo..... QUE DIOS BENDIGA ESTA PAREJA Y TODAS LAS QUE COMO ELLOS SE AMAN SIN CONDICIONES....el_extraterrestre 24-Junio-2008
Que el Todopoderoso le permita compartir muchos a~os mas de matrimonio. Amigo_pirata 24-Junio-2008
Increible que personas con tantos problemas y limitaciones puedan encontrar el amor y gente sin ninguna limitacion y llenitos de billetes viden la vida amargados... Dios los bendiga siempre! No nos dejemos convertir en piedras de tropiezo para estas personas con impedimentos... el hecho de que alguien este en silla de rueda no significa que no pueda conseguir el amor!JayDee 24-Junio-2008
Eso si es Amor Verdadero Los felicito y que dios les ilumine sus caminos..GERARD417 24-Junio-2008
HOMBRES ASI VALEN UN MILLON, DIOS QUIERA Y SIGAN LEVANTANDOSE HOMBRES DE VALORES. PORQUE LA HOMBRIA NO SE MIDE DE LA CINTURA PARA ABAJO.JT 24-Junio-2008
Dios bendiga ., gloria a Dios por estos casos asi ., son de bendicion a muchos que cren que algunas cosas son inposibles., en el amor no a y limites ., asi es Dios cuando quiere salvar a alguin no imnporta los limites ,. solo inporta darte amor para siempre ., Dios t bendiga y bendiga estas personas aya en mi pueblo de ceibamingolo 24-Junio-2008
Conozco un caso muy similar a este en el que la esposa padece de esclerosis multiple bien avanzada y eso no fue motivo para que el novio, un joven recien convertido en abogado, decidiera convertirla en su esposa. El joven tuvo que dejar su trabajo por un tiempo en lo que conseguía a alguien que cuidara de su esposa a tiempo completo pues su condición se agravaba a diario. Creo que la muchacha sigue viva aún pero está confinada a su cama y no puede hablar. La familia inicialmente no podía entender como este joven, pudiendo tener otra novia saludable, se decidiera por esta muchacha. Un gran corazón y una historia como pocas.African Doll 24-Junio-2008
Estas son las noticias que necesitamos escuchar a diario en nuestro PuertoRico, que nos llenen de Fé,Esperanza y Valor para afrontar la vida.El amor esta por encima de todo.Dios los bendiga y les regale muchos años de vida!!Cano33 24-Junio-2008
La mejor prueba de amor en el mundo. Muchas felicidadesturey 24-Junio-2008
Dios todo lo puede!!!muchos años de vida a los dos y muchos más de casados!!! los felicito!!El Tälïbán.. 24-Junio-2008
q lindo es el amor ,por lo que vi en la foto la chica es muy bonita no veo q distrofia muscular sea un impedimento para ser feliz y para el amor ,,felicidades a la pareja y muy bonita historia master_win35 24-Junio-2008
El amor todo lo puede.Muchas felicidades a tan hermosa pareja y que Dios los bendiga.Boriqua_Chula 24-Junio-2008
...y todavia hay gente pensando como hacer su vida, por donde empezar......hay personas que se quejan y les encuentran miles de defectos a sus parejas para usarlas de excusas y serles infiel....que amor tan puro y tan genuno el de esta pareja. Dios les dé salud y muchos años de amor y unidad.Ahora es que es!!! 24-Junio-2008
Felicidades, y que Dios los siga bendiciendo.juezdelpueblo 24-Junio-2008
Que Dios les permita muchos anos de felicidad a esta hermosa pareja,con Dios todo sin Dios nada.Mivega02 24-Junio-2008
Tremenda historia y tremenda pareja! El amor todo lo puede! Que DIOS les bendiga siempre!Flavio Cabestro 24-Junio-2008


PERIÓDICO GENTE ESPECIAL, FEBRERO 2009






Héctor y Julie:un amor sin barreras
Por Rayda Pérez
La historia de amor de esta singular pareja es como muchos no se imaginarían que pudiera pasar… una historia hermosa, motivadora… y como este medio, muy especial. Para ellos no hubo barreras; ni la distancia ni sus propias condiciones (¿limitantes?) fueron obstáculos para unirse en un amor diferente, tierno, sencillo, incondicional. Como debe ser. Ellos son Héctor Luis Rivero López y Julie De Jesús.
Héctor, quien desde niño sufría de mutismo selectivo, y de depresión en la adultez, “era un hombre sin mucho sentido común, sin malicia, obsesionado, sin discernimiento y ofuscado; con hambre de compañía femenina y para colmo, alcohólico”, tal como él mismo expresa. Buscando un mejor horizonte, se fue para el estado de Michigan. Un día en una biblioteca, descubrió el Internet, lo que cambió su vida pues a través de él, mejoró su salud, aumentó sus conocimientos y sobre todo lo llevó al amor.
Fue cuando contestó un mensaje en la red, donde Julie, una joven con distrofia muscular en Puerto Rico, puso de forma muy simpática, llamando su atención. Estuvieron “chateando” por varios meses, hasta pedirle que fuera su novia, el 11 de septiembre de 1998. Al año siguiente él viajó a Puerto Rico, para conocerse y seguir haciendo planes. Mas tarde se mudó a la isla para continuar su relación, y el 24 de junio de 2000 se casaron, luego de “tanto ajetreo, sustitos, alegría y emociones”, cuenta Héctor. “Julie realizaba su sueño más añorado: casarse, pero sobre todo con el hombre que amaba, el que Dios había puesto en su camino.”
Se mudaron para Orlando, Florida, donde vivieron dos años hermosos y alegres, que nunca olvidarán. Luego se volvieron para Puerto Rico, donde actualmente viven en Ceiba. Héctor se convirtió entonces en escritor, lo que anhelaba mucho y soñaba desde pequeño. En el 2005 logró publicar un libro de cuentos titulado Chispazos de amor y de locura, que aunque no le satisfizo mucho, por errores de técnica y estilo, pudo compartirlo con amigos y familia, y hasta vendió unos cuantos ejemplares.
Terminamos esta historia con lo que nos narra Héctor: “Nuestra vida es sencilla y sana. Vivimos en una ‘casita pintada de amarillo y verde’ entre los montes y el mar. Para entendernos mejor hemos acordado escucharnos sin juzgarnos, darnos opinión pero no aconsejarnos; confiar el uno con el otro pero sin exigirnos; ayudarnos pero decidir por el otro; cuidarnos pero no anularnos; animarnos pero no empujarnos y sobre todo, sostenernos en la fe.
A mí de ella me gusta su voz, su simpatía y encanto; que tiene los pies sobre la tierra. No me gusta su desesperación y que se ponga muy sentimental, pero eso se sobre entiende dada su condición. A ella no le gusta que yo no la entienda, y mi lentitud. Pero le gusta mi tranquilidad y paciencia. Nunca hacemos nada sin consultarnos y siempre estamos juntos.”
Ojalá y existan más historias de amor como éstas, donde la pareja se enamore más del interior que del exterior de la persona. Héctor y Julie ya llevan 8 años de feliz unión. Continuarán la lucha y la creatividad para seguir juntos… y es lo que deseamos para ellos. ¡Muchas felicidades… y que viva el amor!
Puede leer su historia con detalles en: http://www.enalasdelamor.blogspot.com/












































1 comentario:

  1. ¡Que nuestro buen Dios los siga bendiciendo!
    Al leer la historia de ustedes me vino a la memoria 1º de Corintios, capítulo 13.
    Un fuerte abrazo y muchos besos. Cristina

    ResponderEliminar